viernes, 26 de febrero de 2010

Pepe Morales


En el tardofranquismo, la pintura era uno de los pocos resquicios que casi lograba escaparse de la censura. Exposiciones como la de Pepe Morales eran un acontecimiento cultural… y político

Andalucía a través de la pintura

Doce intelectuales critican
la pintura de Morales


Con el deseo de aflorar opiniones y personalidades de distintos campos y «situaciones» intentaremos ofrecer con cierta periodicidad, en esta página cordobesa, sondeos de opinión alrededor de un tema.
En esta ocasión el impacto producido por la pintura del cordobés Morales en la cordobesa Galería Studio 52 y su posible valor denunciante en el contexto andaluz, origina esta crítica pluralista que huye de la monótona subjetividad de un solo señor.

Las preguntas formuladas han sido:
-¿Qué representa para usted la pintura de Morales?
-¿Los problemas que denuncia son andaluces o universales?

He aquí el mosaico de respuestas:

•RICARDO LÓPEZ,
psiquiatra
—Para mí es una pintura-estímulo que, a la manera de un test proyectivo, remueve en el fondo de nuestro ser inquietudes insospechadas. Es como un revulsivo psíquico.
—Creo que la pintura de Morales trasciende todo regionalismo y pone al desnudo, en una disección escalofriante, lo que realmente llevamos dentro. Las chatarreras, los galones y los oropeles, los suntuosos ropajes con que de ordinario se visten nuestras propias flaquezas. Nos sentimos ante sus cuadros como desnudos delante de un espejo.

•AGUILERA AMATE,
pintor
—Testimonia una constante de la historia, el encubrimiento de su caparazón estético no merma su actualidad.
—Evidentemente, son universales por estar desmitificadas las pequeñas apariencias que hubiera en éstas.

•FRANCISCO ZUERAS,
catedrático de la Universidad Laboral
—La obra de un pintor sin trucos, que pinta el lamentable truco de muchos. Una renovada expresión plástica de «lo español», puesto que en ella desembocan las últimas consecuencias del sarcasmo de Quevedo, la danza de la muerte de Valdés Leal, el monigote trágico de Goya, la máscara de Solana y el esperpento de Valle Inclán.
—La problemática que plantea es universal: La «vida disfrazada», la charanga triunfal ante la injusta miseria, los sueños de los humildes aplastados, el disfraz de intimidar a los demás.

•RAFAEL ORTI,
escultor
—Con una técnica de siempre, expresa una eterna problemática de una forma totalmente nueva.
—Creo que Morales fustiga modo de vivir de siempre y universal.

•JOSE VALVERDE,
notario, cronista de la ciudad
-Lienzos en los que asoma un tenebrismo que nos hace recordar la pintura del Siglo de Oro que dan a los cuatro vientos el testimonio de un artista que no se ha sometido a las modas estéticas que ha visto pasar sin adscribirse.
-La Andalucía que refleja no es la alegre de paredes encaladas y guitarras sonando en el silencio de la noche, sino la callada, triste y ocre de la parte suburbial de los cortijos, la que no da a la carretera, la de las chozas de paja, las paredes sin encalar, los aceituneros por temporada. Sus lienzos muestran dentro de la pintura social del campesinado, la periferia de la edificación andaluza.

•TOMAS EGEA,
pintor y decorador
-Una regresión interesante dado que el arte no tiene fronteras de tiempo.
—Creo que para reflejar una Andalucía auténtica habría que partir de otra forma, quizás más localista. No sé hasta qué punto se puede encasillar a un pintor.

•RAFAEL MIR JORDANO,
abogado
—Morales pone delante de nosotros el rostro grotesco de muchas gentes —y por tanto, de muchas cosas— de nuestro contorno histórico. Sólo con falta de observación o de sinceridad se puede desconocer esto.
—Morales nos presenta rostros y cosas de nuestro contorno que no empieza en Cádiz ni termina en Jaén.

•JOSÉ DUARTE,
pintor
—Me recuerda a un mundo del pasado que no nos podemos quitar de encima a pesar de estar en el siglo XX.
—Yo no diría tanto a una concreción tajante de los problemas andaluces, sino que a la inversa, partiendo de valores universales, tocan los problemas de Andalucía.

•VÍCTOR ESCRIBANO,
doctor arquitecto
—Pintura de impresión, no impresionista por su trato y pinceladas. Cuadros que no se olvidan fácilmente, vigorosos y entonados, eminentemente decorativos y que hacen pensar.
—Algunos argumentos son caprichosos, sin reflejar geográficamente región o país. Pueden ser muy bien problemas universales; otros en cambio, con valentía exagerada, censuran lo malo de la sociedad actual.

•JOSÉ AUMENTE,
médico psiquiatra
—Una representación sarcástica —al mismo tiempo onírica— respecto a una actitud humana de máscara farisaica, que es, desgraciadamente, muy frecuente en nuestra «buena sociedad» provinciana. Los cuadros de Morales atemorizan más que ridiculizan; denuncian hasta qué punto es capaz de producirse este influyente sector social.
—No creo se trate, por tanto, de algo específico de Andalucía. Lo que sí ocurre es que es más propia de núcleos urbanos pe¬queños, cerrados, donde existe una «clase distinguida» que desempeña este rol social de «ante todo, figurar». Y esto, efectivamente, continúa existiendo en nuestros pueblos andaluces, incluso en nuestras capitales de provincia. Incluso a más alto nivel con mayor deformidad y sarcasmo.

•FRANCISCO SOLANO,
escritor
—Obra con unidad v realismo crítico que, a veces, se diluye en barrocos simbolismos, que obligan a dar rodeos en su interpretación, con riesgo de perderse en el camino.
—No veo a Andalucía. Veo algo más universal. Veo en ellos la historia sentada en un banquillo y acusada por un pintor que extrae del túnel del tiempo arquetipos y situaciones tan viejas como el hombre y que se repiten bajo otras circunstancias y ropajes.

•LEANDRO JIMENA,
médico
—La síntesis de dos orígenes o motivaciones: en su origen litererio. Kafka y el Valle Inclán de los esperpentos del ruedo ibérico. En lo pictórico El Bosco, Breuguel y el Viejo Goya: terribles y acusadoras cabezas de monstruos y el bello contraste de esos serenos paisajes trabajados.
—No creo que se puede regionalizar; esta pintura presenta y denuncia el caciquismo, la hipocresía, la explotación... y éstos no son sólo problemas andaluces ni nacionales, son universales. En mi opinión, la intención del pintor sería más válida, cuanto más amplitud pueda darse a la denuncia.
E.

Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucia el 23 de diciembre de 1973

domingo, 21 de febrero de 2010

Pedro Bueno

Pedro Bueno vino a Córdoba de la mano de Pepe Jiménez a la Galería Studio 52. Ahora en la misma galería se celebra los 100 años de su nacimiento. Creo oportuno recuperar para esta ocasión esta entrevista que creo fue la primera que concedió

Hay que salvar la parte antigua de la ciudad

Pronto nadie vendrá a Córdoba
LA carretera nacional a la otra ribera
EN LA JUDERÍA SE VEN SOLARES
Charla con Pedro Bueno, un cordobés Premio Nacional de Pintura


La sistemática destrucción, monumental a que está siendo sometida la ciudad es tan evidente que publicaciones, incluso de carácter paraoficial, denuncian repetidamente abusos cometidos en aras del «desarrollo», que parece centrarse aquí en construir viviendas y locales comerciales donde precisamente, menos falta hace.
Los efectos de esta ola destructora no tienen distinciones de ningún tipo, y así no extraña que intelectuales de la ciudad, que viven fuera, vengan repetidamente en plan de despedida. Incluso acompañados siempre con amigos que desean admirar lo peculiar de la ciudad. Aquel famoso titular que lanzó una publicación nacional de «Apresúrese a ver Córdoba» sigue siendo, lamentablemente, de plena actualidad.
Pedro Bueno es uno de esos intelectuales. Pintor cordobés, nunca ha expuesto por aquí, y lo hace ahora, en abril, pensando en traer a sus amigos para que vean lo que «queda aún» de ciudad. Pedro Bueno es, por otra parte, el único pintor cordobés, aparte de Julio Romero de Torres, que tiene en su haber la primera medalla nacional de pintura. Su cotización está fuera de comparaciones y su amor a la ciudad también.
Su aire espigado, joven y tremendamente irónico, oculta apenas su vibración al hablar de la ciudad y sus problemas.
—¿Qué hace Pedro Bueno en Córdoba?
—He venido a concretar la fecha de mi exposición aquí, que será sobre abril o mayo.
—¿Es ésta la primera vez que lo va a hacer?
Efectivamente, yo nunca he expuesto en Córdoba, aunque he sentido muchos deseos, y ahora se me presenta la ocasión,
—¿A qué se debe esta ausencia?
—Es que yo no expongo en Córdoba ni en Madrid. Mi última exposición fue hace 25 años.
No creo que convenga aclarar que a Pedro Bueno la resulta difícil exponer, porque toda su obra está siempre vendida.
—¿Cómo encuentra Córdoba en sus frecuentes visitas?
—Hombre, a mí, Córdoba es la ciudad que más me gusta del mundo. Lo que pasa es que me da mucha pena ver los desastres que se están cometiendo en ella.
—Por ejemplo.
—El otro día, al pasearme por la Judería, a la vuelta de cada esquina, sólo veía solares y más solares. Tanto, que hay lugares que no reconocí.
—¿Qué era lo que más admiraba de la ciudad hace unos años?
—No, es que a mí Córdoba me gusta toda, y hay multitud de rincones que, de siempre, han definido la ciudad y que están desapareciendoo. Dentro de poco no sé a qué va a venir la gente a Córdoba, pues será una ciudad como las demás, sólo que peor urbanizada.
—¿A qué cree que se debe esta destrucción?
—No sé, quizás a la libertad de la gente por vender y echar abajo sus casas, quizás a la especulación del suelo. De todas formas, opino que hay aquí personas responsables que pueden aconsejar y conservar lo auténtico de la ciudad. Después, las autoridades deben dejarse aconsejar por esas personas, digamos, expertas.
—Lo viejo es peligroso e incluso ruinoso, ¿no le parece?
—Bueno, hay cosas que sí. Pero lo que se eche abajo hay que volver a levantarlo manteniendo el mismo sabor que tenía. Lo nuevo de ahora tiene más aristas, y les falta el tiempo que ha pasado por ellas.
Creé usted que la Ribera de be seguir siendo carretera general?
—Yo creo que la Ribera debe ser una calle de la ciudad, adecentada y con todo su sabor. La carretera debe ir al otro lado del río, que es como estaba proyectado. Tanto si se toca al río como si se tocan los edificios me parece mal, porque hay casas malas, pero otras muchas con su carácter. ¿Se imagina una Ribera con edificios modernos de varias plantas? Se acabó, así sería ésta otra ciudad. Es como si a Venecia o a Viena le echaran sus palacios o sus conventos abajo para hacer rascacielos, ya no iría nadie. Dentro de poco creo que ya no vendrá nadie aquí.
—¿Qué se podría hacer?
—Yo no sé, pero en tiempos de Cruz Conde se dieron normas muy estrictas que beneficiaban la conservación de la ciudad. Ahora, no sé por qué, la ciudad ha pegado un gran bajón. Ahora a cada paso hay un derribo y ya la encuentro hasta sucia, cosa que jamás ha sido.
El viejo tema de la limpieza, el viejo tema de la especulación, el viejo tema del «desarrollismo aparente».
—En el contexto de Andalucía, ¿cómo cataloga Córdoba?
—A mí es la ciudad que más me gusta, pero se le ha pegado de las demás ese afán por construir en les mejores sitios, habiendo solares que dan asco verlos y que permanecen sin edificar. En definitiva se trata de respetar la ciudad vieja, que es lo que viene la gente a ver.
E.

Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 8 de diciembre de 1973

sábado, 30 de enero de 2010

Primera dimisión de González Barbero

Inédito que un concejal dimitiera en la etapa franquista, y más aún que lo recogiera la prensa

Dimite como delegado de alumbrado el concejal González Barbero

Don Rafael González Barbero concejal por el tercio sindicar de la Corporación Municipal de Córdoba, ha dirigido al alcalde presidente del Ayuntamiento el siguiente escrito:
"Al ilustrísimo señor, alcalde-presidente del Excmo. Ayuntamiento
Don Rafael González Barbero, concejal por el tercio sindical de esta Corporación Municipal de Córdoba, respetuosamente expone:
Que en la sesión plenaria celebrada el pasado día 30 de marzo, a la que asistía el exponente después de grave enfermedad sufrida, en el turno de preguntas del orden del día, y con la autorización de la presidencia, formuló, entre varias, una referente a si era dignamente
cumplimentada por el Ayuntamiento la obligación impuesta en el artículo 783 de la vigente Ley de Régimen Local, de la necesidad de acordarse por el Pleno, previo informe del señor interventor, la apertura de cuentas en las entidades bancarias; y otra, en cuanto a sí los talones y documentos necesarios para retirar fondos de estas cuentas corrientes o realizar pagos, etc., etc., utilizando las servicios. de las mencionadas entidades bancarias, eran autorizadas, conforme a lo dispuesto en la Regla 27 de la Instrucción de Contabilidad, con las firmas conjuntas del ordenador, el interventor y el depositario de la Corporación, y observancia de los demás requisitos, expresados en citados preceptos.
Estas preguntas perfectamente legales, sobre las que se abstuvieron de informar por el momento el secretario y el interventor, no obstante ser requeridos para hacerlo, fueron mal recibidas por la presidencia, creándose en el Pleno un clima que dio lugar a que el primer teniente de alcalde, señor Martos Reyes, se creyera en la obligación de hacer "una llamada a la concordia y a la necesidad de laborar sin nervios".
Durante esta molesta y tensa situación, el Iltmo. señor alcalde, entre otras manifestaciones, hizo constar, y así fue atendido, que había perdido su confianza en este capitular, actitud que le Impide, a este miembro de la Corporación Municipal el asumir para la Delegación Especial de la Alcaldía para el Servició de Alumbrado, que le había sido confiada por mencionada autoridad municipal, desempeño que no es obligatorio y menos en tales circunstancias, por lo que presenta su dimisión irrevocable de esta Delegación por las razones expuestas, sin perjuicio de continuar en el ejercicio del honroso cargo ser concejal por el tercio sindical, para cuyo desempeño fue nombrado en su día
Dios guarde a V. I, muchos años.
Córdoba, 4 de abril de 1974."

Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucia en abril de 1974

miércoles, 27 de enero de 2010

Rafael González Barbero (1)

Rafael González Barbero dio bastante guerra en su etapa de concejal, de la que próximamente daré cuenta. Pero esta entrevista de 1972, tampoco tiene desperdicio. ¿Todo sigue igual?


LA PLATERÍA, A EXAMEN (y IV)
—————
BROCHE DE ORO: Entrevista con Rafael González Barbero

Culminamos aquí este primer trabajo sobre la platería cordobesa con la presencia do don Rafael González Barbero, presidente del gremio.
Ha sido mucha la resonancia de esta serie para impedir que volvamos de nuevo a este candente tema más adelante

—Don Rafael G. Barbero, ¿podría resumirnos los problemas que afectan a la industria joyera cordobesa?
—Creo que un primer problema que nos afecta es la rigidez que rodea a la adquisición del oro por parte de los industriales plateros. Piense que los italianos —que dominan el mercado internacional de la joyería— venden las piezas al peso. Nosotros no podemos hacerlo así. A nosotros nos interesaría poder comprarlo como ellos, en las bolsas internacionales, y poder beneficiarnos así de las coyunturas de precios, y no depender, por tanto, del Instituto Nacional de Moneda Extranjera, que es el que nos suministra la materia prima.
Por otra parte, convendría la disminución del impuesto de lujo. Para Seguir con el ejemplo de Italia, diremos que allí es del 4 por 100, mientras que en nuestro país es del 22 por 100. No hay que olvidar aquí esa exportación invisible que es el turismo. Exportación que se nos escapa. Italia nos gana a precios. Para citar otro problema más: nos afecta la falta de industrialización. En Italia son frecuentes los talleres de 2.000 operarios, cifra que, como usted verá, estamos muy lejos de conseguir en nuestra ciudad.

—Se ha hablado del problema da los talleres «piratas». ¿Cómo opina usted que afecta a la industria?
—Partimos de la base que los Impuestos encarecen bastante la producción joyera. Si a eso añadimos que existe una gran cantidad de talleres ilegales que, por ser clandestinos, no sufren presiones fiscales ni las cargas de los seguros sociales, resulta que sus precios siempre serán más bajos, en una competencia bastante desleal. Por otra parte, al ser su producción ilegal, resulta que los impuestos se reparten entre los que estamos dentro de la ley, y tocamos a más. Así, no interesa estar legalizado.

—Pero, ¿es que nosotros podemos competir con Italia a la hora de exportar?
—Mire: nuestros canales de comercialización hacia el exterior han estado cerrados durante muchos años, lo mismo que el resto de la industria. Haría falta un primer esfuerzo por atraerlos. Pero considere que el italiano fabrica mecánicamente. Le falta el acabar las piezas, la inspiración, el arte. Eso sí lo tenemos nosotros, y es una baza muy interesante.

—Dentro del mercado nacional, ¿en qué situación estamos?
—Valencia y Barcelona se han movido más que nosotros, han concurrido a más ferias, han tenido mayor mentalidad empresarial. Nosotros nos hemos movido poco, hemos permanecido aislados. Creo que vamos retrasados respecto a ellos.

—¿Por qué han estado tan desunidos los industriales plateros cordobeses?
—No estoy de acuerdo con esa afirmación suya. Piense que Córdoba es la única capital que hay en España con una tradición tan interesante, que ha cuajado en tres instituciones únicas en el país: El gremio, que, encuadrado dentro del Sindicato del Metal, tiene carácter autónomo e Incluso fondos propios. La Cooperativa, que permite aumentar las facilidades en la adquisición del oro, y, por último, la Sociedad de Socorros Mutuos, que anterior a la Seguridad Social, ha cumplido los 100 años de existencia, y que se encarga de atender a los trabajadores.

—Da cara al futuro, ¿qué medidas considera usted necesarias para resolver la actual crisis de la platería cordobesa?
—Una medida urgente es que se tomen medidas para impedir la entrada ilegal de artículos joyeros de otros países. Por otra parte, se impone abrirnos a la exportación. Italia exportó el año pasado cerca de 300 toneladas de oro en joya. Nosotros no pasamos de las 30. Esta necesidad de exportar se aumenta con la realidad de un mercado nacional saturado, y con una competencia interior bastante considerable. La presión fiscal es otro de los capítulos que, deberían ser reformados, atendiendo su gran presión.

—¿Ha tenido alguna influencia positiva el Polo de Desarrollo de Córdoba en el despegue de la industria platera?
—Muy poco. O, al menos, no el deseado. Que yo sepa, se ha montado una planta de orfebrería. Y nada más.

—Por último, ¿es optimista el futuro?
—Si. La platería cordobesa ha atravesado momentos de crisis peores que el actual. Quizá la estabilización actual ha hecho espectacular la caída de muchos, sobre todo las industrias pequeñas sin reservas o con las reservas mal invertidas. Sin embargo, creo que el futuro será bueno si sabemos conseguir que nuestros industriales plateros sepan convertirse en buenos comerciantes, como lo son a la hora de la fabricación.

Eladio Osuna


Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 11 de febrero de 1972

martes, 26 de enero de 2010

700 incunables en la Catedral

LIBROS ANTIGUOS
Setecientos incunables, en la Biblioteca de la Catedral
EN 1936 SE COTIZARON A MIL DOLARES EL EJEMPLAR


En estos días está siendo noticia el libro.
El libro actual, el libro recién editado. La novedad editorial, el lujo enciclopédico, el ensayo «progre».
También el libro antiguo tiene un peso, un valor que le faculta sobradamente para ser protagonista con esta ocasión. Don Manuel Nieto Cumplido, académico, historiador, archivero y bibliotecario de la Santa Iglesia Catedral, nos descubre los tesoros bibliófilos allí guardados.
—¿Qué hay en la biblioteca y archivo de la Catedral?
—Esta biblioteca se compone de dos apartados: uno, la biblioteca propiamente dicha, y otro, el archivo, con un fondo y predominantemente medieval.
—Hablemos de la biblioteca.
—La biblioteca se compone de más de tres mil volúmenes, de los cuales ciento sesenta y tres son manuscritos de los siglos X al XVIII.
—¿Qué contenido tienen estos manuscritos?
—Abarcan, sobre todo, el campo del Derecho Medieval. También abundan los de Sagrada Escritura y los teológicos, así como algunos de Literatura.

LOS INCUNABLES
—¿Algún incunable?
—El número de incunables, una vez realizado el catálogo de manuscritos e incunables por un equipo formado por el padre Antonio García, de la Universidad de Salamanca; don Francisco Cautelar Rodríguez,, capellán castrense, y, por mí, lo hemos situado tras diversos hallazgos en esta biblioteca, en setecientos.
—¿Qué clase de Incunables?
—Unos cuatrocientos son jurídicos, una colección tan amplia de incunables jurídicos reunidos en una sola biblioteca sólo se da aquí, en la biblioteca de la Catedral de Córdoba.
—¿Ni siquiera en la Biblioteca Nacional?
—Ni en la Biblioteca Nacional ni en ninguna otra biblioteca española.
—¿Qué se entiende hoy por incunable?
—Un libro, generalmente fechado, y cuya impresión está comprendida entre el año de la invención de la imprenta y el año exacto de 1500. Algunos discuten esta fecha y creen que se debería alargar hasta 1530.
—¿Los de aquí a qué grupo pertenecen?
—En nuestro catálogo hemos seguido el criterio normal de considerar incunables hasta el 31 de diciembre de 1500.

MILES DE DOLARES
—¿Cuál sería el valor económico de estos libros?
—El valor depende del incunable valorado en sí o en relación con este fondo. Para esto disponemos de una referencia del año 1936, en el que la Biblioteca del Congreso de los EE. UU. compró a razón de mil dólares unidad. Tradúzcanse las cifras a la cotización de hoy, así como al mayor precio alcanzado por este tipo de libros y se tendrá una idea aproximada de su fabuloso valor.
—Vamos a hablar de libros con interés especial.
—Han salido varios incunables de los que no se conoce ningún otro ejemplar ni en Europa ni en América. Interesa destacar el hallazgo de dos libros de la imprenta de Juan París, de Segovia, ciudad donde se implantó primeramente la imprenta en España. Se sabe que en esa primera imprenta se imprimieron ocho libros que van sin fecha, desconociéndose, por tanto, el orden de aparición de uno y otros. A todos se les da en los catálogos la fecha de 1472.
BIEN CONSERVADOS
—¿En qué estado se encuentran los libros?
—En general bastante bien. En la historia de la biblioteca hay que contabilizar una serie de avatares de traslados y mudanzas que, sin embargo, casi no han influido nada. Se ha comprobado a través de diversos estudios que desde final de la Edad Media hasta hoy sólo se han perdido siete manuscritos, de los cuales ninguno es incunable. Lo que ya es sorprendente.
—¿Qué labor se está haciendo ahora con ellos?
—Ahora se está ultimando un catálogo que pretende dar a conocer el fondo existente.
—¿Sorpresa al catalogar?
—Sí. Se han descubierto obras de Santa Teresa, de San Juan de la Cruz, del padre Báñez, de San Juan de Ávila, que los autor críticos de sus obras nunca llegaron a conocer y, por lo tanto nunca se han citado.
—¿Se piensa editar el catálogo?
—Esperamos que se haga con cierta, rapidez. Venimos reuniéndonos el equipo en vacaciones y, tras la última reunión, está ultimado prácticamente.
—¿Muy visitada esta biblioteca?
—Fundamentalmente por investigadores extranjeros. Sobre todo ingleses y norteamericanos. De todas maneras venían bastan despistados. La colección de incunables no ha sido manejada absolutamente por nadie. Tras la aparición del catálogo esperamos una mayor afluencia. También la Universidad Española está comenzando a enviar investigadores de Sevilla, Madrid, Valencia, Granada, Barcelona y Valladolid.
—Esperanzador.
E. O.

Entrevista publicada en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 28 de abril de 1974
(fotografía actual tomada de Internet)

viernes, 15 de enero de 2010

Los soldados, de Francisco Gálvez

Esta es una de las pocas presentaciones de libros realizadas en la vieja Librería Luque. El acto en si fue todo un acontecimiento: se trataba de un libro varado por la censura

PRESENTACIÓN DE UN LIBRO

"LOS SOLDADOS", UNA POÉTICA ABSOLUTAMENTE HUMANA

• El trauma mundial en la obra de Francisco Gálvez

En los locales de la Librería Luque tuvo lugar la presentación del libro “Los soldados», del que es autor el joven cordobés Francisco Gálvez y está editado por la editorial “Toro de Barro” en su colección Jóvenes Poetas.

La presentación estuvo a cargo de Mario López, que hizo un ajustado estudio de la poesía cordobesa de este ciclo. En torno a este acto se congregó una nutrida representación de artistas e intelectuales de la ciudad.

—¿Qué es «Los soldados»?
—Es el trauma interior producido en el hombre, no el físico, que ya es importante, sino el interior, el psicológico y sociológico que la guerra produce. La tragedia del hombre, una de las que está sufriendo. Es un testimonio de nuestro tiempo.

—¿Quieres decir que eres un pacifista?
—La violencia no me gusta;y mucho menos la violencia de la guerra. Pienso que todos los conflictos bélicos no buscan sólo la injusticia, la patria o la libertad.

—Si tuvieras que buscar una pintura a tus poemas, ¿cuál escogerías?
—Una pintura restallante. Por ejemplo, la de un Aguilera Amate.

—¿Cómo clasificarías tu poesía?
—(...)He publicado buscando una perspectiva distinta, porque tanto los temas como la técnica están ya dichas en la poesía. Por tanto, la renovación tiene que estar en el lenguaje y en la forma de ver los temas.

NI FOLKLORE NI DIRIGISMO

—¿Pero tú crees que la poesía interesa hoy?
—Puede interesar al hombre o no. Hoy vamos detrás de cosas que no tienen nada que ver con la poesía. Pero el arte y la poesía siempre han marcado pautas al hombre.

—¿Has tenido problemas con la censura?
—Sí. El libro está editado en 1973. Estamos en abril de 1974.
(...)
—¿Qué significa para ti la aventura de sacar unos pliegos de poesía periódicamente?
—Su valor puede estar en el tiempo. Mi intención, con estos pliegos de «Antorcha de paja», es publicar a la poesía joven o nueva, fresca, no repetida, que la cultura instituida no admite.

—¿Quién te ha hecho sentir la poesía?
—En estos primeros pasos, Bertolt Brecht.

—Uno que lees para aprender.
—Baudelaire.
-(...)
—¿Cuánto tiempo has tardado en escribir «Los soldados»?
—Sólo sé que llevo con él cuatro años y que ha tenido tres versiones. Es, por tanto, un libro muy pensado...

— ¿Poesía por poesía o poesía con ideología?
—No es un libro-análisis, no tiene fondo ideológico, está al margen de cualquier país, sistema político o ideología. Está escrito por y para el hombre, que, en definitiva es el protagonista y la víctima de la guerra.

— ¿Tienes miedo a la crítica?
—No, entre otras cosas, porque la crítica oficial no me asusta: no tiene ningún valor para mí.

— ¿A dónde va la poesía española? ,
—Es muy difícil advertir alguna tendencia porque es una poesía que pasa muy inadvertida. Yo creo que de señalar una tendencia es la de escribir mal, la repetición de temas con un mismo lenguaje: en definitiva a no crear nada.

—Y, sinceramente, ¿para qué todo esto?
—Como la historia demuestra, casi para nada. Únicamente me he limitado a hacer un testimonio de nuestro tiempo y de uno de los muchos temas que lo conforman.
E. O.

Entrevista publicada en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 10 de abril de 1974

sábado, 26 de diciembre de 2009

Cara y cruz de IBERPLAN (2)

¿Se disolverá lo específico local y regional?
-¿COMO SE RELACIONA EL PLAN CON EL GENERAL DE ORDENACION URBANA?
-¿POR QUÉ NO SE HAN UTILIZADO LAS TECNICA DE ENCUESTAS?

Tras la presentación anterior de un resumen de la memoria de Iberplán ofrecemos hoy el resumen de un escrito presentado por un grupo de profesionales quienes, en una nota de prensa elaborada con dicho motivo, afirmaba que atendiendo a las propias sugerencias del equipo Iberplán, y frente a un clima de absoluta indiferencia cívica ante el breve ruego del doctor Tamames, en diario local de primero de marzo, sobre el envío de iniciativas para un estudio sobre «desarrollo armónico de la ciudad», un amplio sector profesional e intelectual de Córdoba ha concretado su oposición a dicho proyecto, a modo de interrogantes ciudadanas.

SER O NO SER PLAN
Estos profesionales e intelectuales señalan, en primer lugar, en su escrito, que el proyecto Iberpán «no consiste en un simple estudio tecnocrático-descriptivo, sino que supone decididamente un plan. A este respecto no podemos sino preguntarnos qué es un “plan de acción de la ciudad», figura que no es jurídica en cuanto que no encaja ningún tipo de planteamiento legalmente previsto, y los técnicos del estudioso no se han ocupado de definirla».

«En segundo lugar,-siguen afirmando- tenemos-la impresión de que el plan -en un enfoque rigurosamente tecnocrático - no trata de analizar él desarrollo socio-económico de Córdoba, sino de introducir unilateralmente en la actividad urbana los elementos de una realidad que favorezca los procesos ya- iniciados de acumulación y expansión del capital financiero. De aquí que se prescinda en el análisis de toda variable sociológica y que la sociedad cordobesa, en cuanto tal, quede reducida a pura «población», se convierta en exclusiva de explotación y especulación financiera para los planeadores del supuesto “desarrollo”.
Por otra parte, afirman que «nos alarma la posibilidad de que en el estudio de Iberplán, según su proyecto, la capitalización financiera de Córdoba se presente como puro proyecto tecnocrático y centralista que disuelva lo específico de su economía local y regional. No se trata de un estudio específico para Córdoba, sino idéntico al que se proyectaría para cualquier ciudad del mundo.


GRUPOS DE INTERESES
También afirman que «desconoce» —el plan— la existencia de grupos de intereses ligados a la especulación urbana, que presionan directa o indirectamente el planeamiento urbanístico, al igual que pretende ignorar que posibilitar el crecimiento del sector servicios es operación más interesante para los grandes grupos que beneficioso para el crecimiento local, -medianas y pequeñas empresas, a más de la adecuada industrialización». Tampoco sé analizan las causas que han creado, posibilitado y perpetuado las actuales condiciones de subdesarrollo, de marginación e incluso de dependencia económica, tanto de la zona cómo de Córdoba.
El mismo escrito sintetiza sus primeras objeciones en los siguientes puntos:
«a) Se considera la ciudad, en cuanto espacio urbano, como puro objeto de especulación financiero-inmobiliaria, prescindiendo de su conexión con la economía provincial, regional y nacional.
b) Como posible centro de acumulación financiera (capacidad de ahorro, etc.).
c) Como posible planta de explotación industrial de tipo colonial (capital financiero exterior),
d) Como posible mercado de consumo espacial—turístico— o de bienes de servicio (grandes comercios nacionales e incluso extranjeros)».

PLAN Y URBANISMO
Respecto al urbanismo se lee en el escrito: «Este proyecto atomizado e inorgánico supone un grave obstáculo para toda posible racionalidad urbanística de la ciudad, que puede afectar seriamente al patrimonio artístico de la misma. Nos preocupa la posibilidad de que Córdoba no pueda ser alguna vez propiedad colectiva de sus usuarios, por estar entonces definitivamente convertida en objeto de pura especulación”.
Igualmente formulan las siguientes preguntas. ¿Cuál es la función o papel de este proyecto respecto del Plan General de Ordenación Urbana de Córdoba, en revisión autorizada e impuesta por el Ministerio de la Vivienda desde 1968? ¿Qué se pretende al afirmar -que sus formulaciones van a servir de base a la zonificación del Plan General de Ordenación Urbana de Córdoba?

LA OPINIÓN PUBLICA
Otro punto que recoge e. crito de referencia es que «el propósito señalado en la memoria de Iberplán de que una vez realizado el inventario de problemas y soluciones, presentar los informes al pueblo de Córdoba, «a fin de implicarlo y comprometerlo en una acción colectiva que todos deben conocer y que a todos debe interesar», nos parece de tono demagógico.
Y ello, porque, una parte, la fuente principal de información y datos para la realización del Plan, procede de las instituciones oficiales, por supuesto siempre interesadas de un lado, y en cambio apenas se tgieene en cuenta la opinión pública y las verdaderas necesidades de los ciudadanos, lo que posiblemente —y sin salirnos de procedimientos científicos— podría mejor realizarse mediante la extensión de encuestas de opinión por el equipo Iberplán. Y, por otra parte, ya el intento de participación ciudadana mediante la fórmula de que pueden enviarse iniciativas que serán recogidas gustosamente por los técnicos, es manifiestamente insuficiente».
El escrito termina afirmando que «la ciencia se convierte así en pura técnica contable del capital financiero, mientras se niega toda categoría científica a la concreta realidad social, a los ciudadanos, a la propia entidad urbana, para convertirlos en exclusivos objetos, o lo que es lo mismo, en materia bruta; para la explotación».

Finalmente, el escrito recoge las firmas y la identificación de los ciudadanos que la suscriben -y que son:
Don Juan Sánchez de Miguel, abogado; don Joaquín Martínez Bjorkman, abogado; don Juan Muñoz Saro, abogado; don Filomeno Aparicio Lobo, ábogado; don Rafael Martínez Ráez, abogado; don Rafael Saraza Padilla, abogado; don Aristóteles Moreno Requena, técnico; don Manuel Rubia Molero, técnico; don Manuel Palencia Carrasco, profesor mercantil; don José Aumente Baena, médico; don Carlos Castilla del Pino, médico; don Rafael Vallejo Rodríguez, medico; don Guillermo Galeote Jiménez, médico; don Fernando López Sánchez, médico; don Francisco Escudero Bedate, médico y don Joaquín Canalejo Cantero, sacerdote.

Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía en dos capítulo los días 10 y 11 de Mayo de 1974