EXPOSICIONES
GONZALEZ-RIPOLL, VEINTE RETAZOS DE LA VIDA PASADA EN LA CIUDAD

LO «NAIF»
Mucho se ha escrito sobre lo que es «naif» y lo que es mera pretensión. Pero si por «naif» entendemos como dice Illescas en el catálogo de pesentación «El arte de los hombres, que en sus innatas e indudables aptitudes estéticas han permanecido siendo niños en la espontaneidad de su factura y en la sencillez de su corazón», bien puede encuadrarse con la plena garantía a González-Ripoll como cultivador de éste género que además en la presente ocasión tiene toda una serie de connotaciones con ese niño de indudable aptitudes estéticas que ha sido testigo fiel de una faceta de la historia local que después ha sabido contar con espontaneidad de factura y sencillez de corazón.
Puede chocar una primera mirada a las obras expuestas quizá por su colorido quizá por su ingenuidad. Pero son estos ingredientes esenciales del quehacer "naif". Por otra parte la proximidad de los ambientes captados por González-Ripoll son otra posibilidad de sorpresa del aficionado al arte: a veces lo cercano en el espacio y lo próximo en el tiempo actúan de barrera y difícilmente captamos que lo cotidiano pueda tener relieve y entidad como para ser perpetuado.
ESA LUZ
Hay que agradecerle a González-Ripoll que haya captado para la historia unos retazos populares que actualmente son sistemáticamente destruidos por la sociedad consumista respecto al costumbrismo, y la especulación respecto al urbanismo. Unas actas del populismo cordobés que son aquí captadas sin agrideces ni nostalgias, sino con un algo de humor, un mucho de luz y color y un bastante de desenfado.
Los asistentes a la inauguración iban reviviendo muchos de los personajes que llenan literalmente cada cuadro: desde los frailes de la Corredera a la casa de furcias de San Francisco; desde la verbena de San Pedro, a la uniformada banda de la Victoria; desde el carro de la carne de Vidal hasta la estampa bullanguera del carnaval cuyos personajes se repetían por años en sus máscaras hasta que nuevos rumbos imperiales impusieron la estricta mesura.
E. O.
Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 29 de noviembre de 1975
3 comentarios:
Pasando por el curioso personaje del tuerto de los calcetines de la anécdota del Guerra.
Saludos
Recuerdo, Paco, que cada cuadro era como un retrablillo de personajes curiosos y que habia que verlo leyéndolo. Tuve la suerte de estar presente en la inauguración y escuchar los detalles de manos del autor. Pero claro, ahora imposible recordar
Alguien me puede indicar si hay algún libro con la recopilación de todas sus obras, "me encantan la pintura naïf y también la ciudad de Córdoba.
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