viernes, 26 de octubre de 2012

El otro González-Ripoll

Al publicar días atrás una entrevista con el González-Ripoll novelista, surgió la referencia al Gozález-Ripoll pintor naif. Pues efectivamente eran hermanos y ahora he encontrado esta referencia

EXPOSICIONES

GONZALEZ-RIPOLL, VEINTE RETAZOS DE LA VIDA PASADA EN LA CIUDAD

La Córdoba que fue, a través de lo «naif», bien pudiera ser el título de la exposición que presenta en la Studio 52 el pintor cordobés Carlos González-Ripoll. A través de 20 obras tremendamente colorista se puede asistir a otros tantos retazos de la vida pasada de la ciudad de mano de una serie de personajes perfectamente reconocibles.

LO «NAIF»

Mucho se ha escrito sobre lo que es «naif» y lo que es mera pretensión. Pero si por «naif» entendemos como dice Illescas en el catálogo de p
esentación «El arte de los hombres, que en sus innatas e indudables aptitudes estéticas han permanecido siendo niños en la espontaneidad de su factura y en la sencillez de su corazón», bien puede encuadrarse con la plena garantía a González-Ripoll como cultivador de éste género que además en la presente ocasión tiene toda una serie de connotaciones con ese niño de indudable aptitudes estéticas que ha sido testigo fiel de una faceta de la historia local que después ha sabido contar con espontaneidad de factura y sencillez de corazón.

Puede chocar una primera mirada a las obras expuestas quizá por su colorido quizá por su ingenuidad. Pero son estos ingredientes esenciales del quehacer "naif". Por otra parte la proximidad de los ambientes captados por González-Ripoll son otra posibilidad de sorpresa del aficionado al arte: a veces lo cercano en el espacio y lo próximo en el tiempo actúan de barrera y difícilmente captamos que lo cotidiano pueda tener relieve y entidad como para ser perpetuado.


ESA LUZ

Hay que agradecerle a González-Ripoll que haya captado para la historia unos retazos populares que actualmente son sistemáticamente destruidos por la sociedad consumista respecto al costumbrismo, y la especulación respecto al urbanismo. Unas actas del populismo cordobés que son aquí
captadas sin agrideces ni nostalgias, sino con un algo de humor, un mucho de luz y color y un bastante de desenfado.

Los asistentes a la inauguración iban reviviendo muchos de los personajes que llenan literalmente cada cuadro: desde los frailes de la Corredera a
la casa de furcias de San Francisco; desde la verbena de San Pedro, a la uniformada banda de la Victoria; desde el carro de la carne de Vidal hasta la estampa bullanguera del carnaval cuyos personajes se repetían por años en sus máscaras hasta que nuevos rumbos imperiales impusieron la estricta mesura.
E. O.


Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 29 de noviembre de 1975

domingo, 21 de octubre de 2012

Privilegios

Desde que el periodismo es periodismo, siempre llegan a las redacciones documentos filtrados, normalmente etiquetados con eufemismos como "según fuentes cercanas", o "según hemos podido saber", "según fuentes dignas de crédito" etc. En realidad siempre es alguien de dentro, cabreado, que facilita el documento de turno. Véase esta joyita encontrada en mis archivos. La pregunta es ¿se podría publicar hoy algo parecido?


Vehículos intocables

Abajo fotocopia- mos una de las listas que obra en poder de la Policía Municipal de Córdoba donde se especifican los automóviles. que 'bajo ningún concepto" pueden ser objeto de denuncia.
Lo más curioso es que muchos de estos vehículos no pertenecen ya. por venta, a los titulares reseñados, por lo que han adquirido una plus valía no
fiscalizada por la patente de corso que en cuanto al tráfico y aparcamiento urbano respecta.
 
Eludimos cualquier comentario


Don Antonio Guzmán Reina, matrícula CO-71.717. Color verde, marca Renault 6.
Don Antonio Alarcón Constant, matrícula CO-61.414. Color blanco, marca Seat 1.500.
Don Juan Martos Reyes, matrícula C0-80.441 y CO-80.151. Color verde y blanco, respectivamente. Marcas Seat 1.430 y Renault.
Don Rafael Castiñeira Guzmán, matrícula CO-45.564. Color hueso, marca Renaulí-Gordim.
Don Pascual Navarro de Miguel, matrícula CO-56.731 y M-664.452. Color blanco y rojo, respectivamente. Marca Seat 600 y Seat 124.
Don Miguel Rioboo Enríquez, matrícula CO-70.935, CO-81.783 y CO-82.391. Color verde, beig y beig, respectivamente.
Don José Fuentes-Guerra Cañete, matrícula CO-60.255. Color beig, marca Seat 1.500.
Don Santiago Granados Alva- rez. matrícula CO-58.558 y M-519.188. Color, hueso y gris, respectivamente.
Don Manuel Madrid del Cacho, matrícula BI-94.491. Color grana, marca Plymouth.
Don Luis Felipe Medina Cruz, matrícula CO-35.925. Color blanco.
Don Manuel Rodríguez Zamora, matrícula CO-62.178. Color verde. marca Seat 124.
Don Ramón • Baena Salas, matrícula CO-77.507. Color Maneo, marca Simca 1.000.
Don Juan Montiel Salinas, matrícula CO-64.G74. Color verde, marca Renault-10.
Doña Josefa Aparicio Ruiz. matrícula CO-45.7G8. Color claro, marca Seat-1.500.
Doña María Luisa Méndez Encinas. matrícula CO-75.534. Color azul, marca Renauit-10.
Don Rafael González Barbero, matrícula CO-61.97(5. Color verde, marca MG.
Don Antonio Ruiz Arenado, matrícula CO-32 321. Color azul, marca Seat 1.430.
Don José Perez Recio, matrícula CO-73.712. Color azul marino, marca Seat 1.430.
Don Miguel Salcedo Hierro, matrícula CO-51.215. Color gris plata, marca Seat 1.500.


Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 8 de enero de 1976
Foto actual, meramente ilustrativa

domingo, 7 de octubre de 2012

Entrevista a Falico

En estos días en los que Cosmopoética ha hablado y mucho de Antorcha de Paja, grupo que junto con Cántico, monopoliza la actividad poética de Córdoba en el XX, viene bien esta entrevista con Rafael Álvarez Merlo, el poeta menos conocido quizás del grupo

«ELEGÍA CONTEMPORANEA»,  DE RAFAEL ALVÁREZ MERLO

*En la actualidad no hay poesía en Córdoba
*Alexaindre no es un poeta popular
*La Universidad cordobesa, sin «cultura»


Si cabe hablar de boom contemporáneo de la poesía cordobesa, hay que situarlo unos años atrás, en los inicios de la generación que hoy entra en la madurez. Ahora el boom está frito. Sólo quedan las individualidades de aquel resurgir. Rafael Alvárez Merlo es en la pequeña constelación de poetas nuestros de ahora una luz que mantiene su propia luz. Y su aire. En estos días sale su segunda publicación, «Elegía contemporánea», sobre
la que conversamos con la poesía actualizada por aquello del Nobel.

—Falico, ¿cuál ha sido la idea motriz? de esta «Elegía contemporánea»?
—Simplemente es el resultado de un estado anímico, en un otoño, o, si quieres, una impresión de un otoño.


--¿Y lo que no es?
--Bueno, nunca pretendí hacer literatura con este libro, lo que ocurre es que la pluma se te escapa. He intentado por todos los medios
desliteraturizar, hacer una poesía desnuda, al natural.

—¿Para quién este libro?
--Creo para gente joven, para gente que no lee habitualmente poesía.


—En este libro se ven como dos partes.
--Sí, la primera es de Córdoba, una especie de apuntes urbanos, expresión de los estados anímicos experimentados al visitarlos.


—Pero, oye, ¿se parece esto a lo que hacen los poetas de siempre?
--No, creo que no. Es una geopoética de Córdoba, pero hecha con el corazón. No es un alarde descriptivo, sino que es como un intento de intimidad
colectiva, de expresar unas cosas íntimas que en definitiva todo el mundo piensa.

—¿Y la segunda parte?
—El otoño.


—¿Pero qué es para el poeta el otoño?
—Yo no puedo hablar como poeta, porque niego la literatura como oficio.


--No es ése tu oficio, pero éste ya es tu segundo libro.
— Sí, y porque me lo han pedido. En realidad tengo tres libros entre el primero y éste. Pero están inéditos.


ALEXAINDRE Y EL ELITISMO

—Hablabas antes de un libro de poesía para la gente. ¿Es que la gente no lee poesía?
--Bueno, es que la gente no sabe lo que es poesía; cree que son unas palabras muy bien dichas que no se entienden. Poesía no es lo que nos
enseñan en bachiller, en esas antologías de textos, al menos cuando yo estudiaba. Poesía es otra cosa diferente.

—¿Qué es poesía según tú?
—Es que yo no lo sé realmente. Yo creo que poeta es cualquiera, es una manera de vivir, una forma sana de vivir, de ser uno mismo.


—¿Que Aleixandre sea Nobel supondrá un relanzamiento de la poesía?
—No creo, porque Aleixandie no es un poeta popular, sino más bien difícil de leer, sobre todo cuando al pueblo no se le han dado los medios
necesarios para entender ese tipo de poesía. Volvemos a aquello de la poesía de elitismo. Es como ocurre con el flamenco, que nace del pueblo y después te lo cogen, te lo «culturalizan», se queda para una élite y al pueblo le dan en lata los discos estos de flamenco bochornoso y denigrante.

—Dices «lo cogen». ¿Quiénes lo cogen?
—Los de siempre, hablo del sistema.


—Entre tus dos libros han pasado muchas cosas, unas dentro de ti y otras en tu entorno social. ¿De qué manera han influido?
—Evidentemente las personas evolucionan de una manera u otra. Lo que es bueno es canalizar esa evolución. Otros acontecimientos externos
también te influyen en la manera que el entorno social te arrastra y te influye. Todo cambio socio-político repercute en tu forma de vivir.

—¿De qué forma ha influido en ti?
—No lo sé. Quizá más ayudándome a saber más que las cosas que son las que no son. Influye quizá la edad, la experiencia y sobre todo en saber
el camino que no es, el que no se debe seguir.

POESÍA EN CÓRDOBA

—Falico, en Córdoba, ¿hay poesía ahora, pasó el boom?
—Sí, hace unos años había inquietud; lo malo de las cosas es que convertimos nuestras costumbres en rutina y eso es terrible porque produce
apelmazamiento, el aburguesamiento. En la actualidad creo que no hay poesía en Córdoba, y hablar en estos términos lo considero absurdo. Cabría citar a Antorcha de Paja, que llevan Gàlvez y Amaro, y que es interesante.

—¿Y la Universidad?
—Ahí nada, la Universidad es el centro más alejado de la cultura que bay en la ciudad, entendiendo por cultura otra cosa, claro.


—¿Y hacia dónde va la poesía?
—Hacia la juventud siempre, porque no es cosa de escribir o no escribir, sino de vivir o de no vivir. La poesía es ser joven, y esto no es un estado
temporal, sino un estado mental, El poeta, o el que siente la poesía, siempre es joven, o el que es joven siempre vivirá la poesía.

—¿Qué piensas hacer en el futuro?
—Tengo ganas de escribir, quiero acabar una cosa que voy a publicar ahora en Antorcha de Paja, también una antología. Pero seguiré haciendo
cosas como ahora, cerca de la elegía, sin preocuparme mucho de conceptos estéticos. «Poemas corporales» que es un cántico al cuerpo humano. En prosa tengo unos apuntes para algo de narrativa cuyo título será «Los cuentos del chino (libertario».
E. O.


Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 20 de octubre de 1977

martes, 25 de septiembre de 2012

Uno de los pocos cordobeses finalistas del Nadal

En Córdoba siempre ha habido muchos poetas, pero narradores, novelistas ya es harina de otro costal. Me satisfizo enormemente conectar con Ripoll y hablar de narrativa, incluso le dejé mi primera novela para que le echara un vistazo. Después de esta entrevista publicó en Destino su novela El Dandy del lunar que fue finalista del Nadal en 1981

                         Juan Luis González-Ripoll

DOS LIBROS Y UNA NARRATIVA PROPIA

A Juan Luis González-Ripoll hay que ir a buscarlo a aquella selva de muebles de oficina por vender, y subir a una especie de atalaya donde el arte borra todo vestigio de la frialdad del mueble metálico. Cuadros, madera, color y un puñado de folios escritos, quizá recortados y pegados, nos dan algunas de las claves de un hombre que ha publicado en muy poco tiempo dos libros y que además no se le ha subido a la cabeza. «Los Hornilleros» y «Narraciones de caza mayor en Cazorla». dos obras que podemos encontrar en estos días en las librerías cordobesas.

—Juan Luis: ¿Qué es «Los Hornilleros»?
—Es una novela en la que cuento la vida de una familia campesina en las primeras décadas del siglo. Está contado en primera
persona y su trama es muy sencilla.

— ¿Autobiográfica?
—No, en absoluto. Es una obra de Acción, aunque me he servido de materiales que he encontrado en la vida real y también de
testimonios de personas que vivieron por entonces.

— ¿Tiene algo de novela social?
—No lo creo, es más bien existencial, la vida de la gente de la sierra. Para escribir un libro necesito llevarlo primero en
el corazón, después en la mente y por último en el papel. Eso me ha pasado con «Los Hornilleros».

ESCRIBIR ARTES ANA MENTE

— ¿Escribes con facilidad?
— ¡Qué va! «Los Hornilleros» ha sido escrito y vuelto a escribir por tres veces antes de pasarlo a máquina. Siempre podando y
desmochando hasta darle la forma definitiva. Además, cuando empiezo un libro lo llevo cogido de los pelos, no sé a dónde va a
ir a parar; va madurando por sí mismo.

— ¿Con regularidad?
—No. Escribo cuando puedo, casi cuando no tengo más remedio, porque para mí es un trabajo muy ingrato y enojoso. Lo hago a
mano y a lápiz, a veces, muy pocas, monto seis u ocho folios al galope, pero después corrijo a fondo. Cada palabra está revisada, pesada y pensada.

—Cabría preguntarte si te cuesta tanto, por qué lo haces.
—No sé, quizá para librar del olvido cosas que aprecio mucho, o para prolongar la vida de lo efímero. Quizá por gratitud y
cariño hacia personas sencillas que son mis amigos de la sierra. Quizá también por nostalgia, por vanidad, por sentirme útil. O a lo mejor por todo eso junto.

—Tus dos obras de sierra, ¿por qué?
—La ambientación de mis libros incide sobre algo que conozco bien: la vida de la gente campesina. Creo que si me pusieran a
escribir un libro de ambiente urbano no acertaría. Me parece que no sabría mover unos personajes por una ciudad.

NI NARRATIVA ANDALUZA NI CORDOBESA

—¿Crees en la narrativa andaluza?
—Quizá sería más exacto hablar de narrativa sevillana. Creo que los escritores sevillanos Barrios, Grosso, Requena y alguno
más son muy buenos, pero encuentro su narrativa demasiado desgarrada, un poco convencional, como si tuviese las raíces un poco fuera de la tierra. Con todo, es lo más serio que se ha hecho en Andalucía en estos años.

— ¿Hay narrativa en Córdoba?
—En Córdoba hay muy buenos poetas y excelentes pintores. Pero creo que en narrativa andamos algo flojos. Algunos como Cuevas
o Jiménez Martos han hecho algo muy estimable, pero en realidad lo suyo es la poesía.

—¿Quizás dificultades de publicación?
—Creo que aquí se publica mucho sobre Córdoba: todos los años salen varios libros y se reeditan otros antiguos. Pero nada
tienen que ver con la narrativa. Son libros caros, bien encuadernados e ilustrados, y la gente los compra para regalarlos. La maldición de los libros caros es que no se leen. Se compran y se hojean simplemente.

-¿Has concursado alguna vez?
-No, nunca. No veo la menor posibilidad de sacar nada en limpio

LA EPOPEYA DE ESCRIBIR HOY LITERATURA

-A propósito ¿es rentable escribir hoy, ahora?
-Hombre, por Dios, no. Hay que procurar tener un medio de vida independiente de la literatura. Figúrate que mis derechos de autor por mis  "Narraciones de Cazorla", con una tirada de ocho mil ejemplares anduvo rondando las 30.000 pesetas, y eso que la editorial se portó muy bien. «Los Hornilleros» se están vendiendo con mucha dificultad y encima la gente te pide alegremente que le regales los libros. A algunos no hay forma de hacerlos pasar por ventanilla.

—¿Qué escribes en la actualidad?
—Llevo algo entre manos, pero no acaba de gustarme. No doy con el tono de la narración y el relato se tambalea y no se tiene
en pie. Lo cual quiere decir más o menos que no tengo y que tendré que empezar de nuevo.

— ¿Tan exigente eres?
—Los escritores, como los cantantes, tenemos un tono de voz y sólo nos expresamos bien en él. A veces uno parece un abejorro
dando trompazos contra un cristal.

— ¿Tienes otros escritos sin publicar?
—Sí, tengo dos inéditos, y, por supuesto, malos e impublicables. Hace años que los escribí y amarillea su papel.


— ¿Tanto tiempo?
—Sí, cuando tenía 20 años rematé mi primera novela, una especie de Arcadia exótica para la que afortunada mente no encontré
editor. Cuando se tienen 20 años, la primavera dura doce meses y uno se lanza a hacer cosas alegremente, convencido de que lo que se hace es bueno. Pero sólo aciertan los tipos verdaderamente geniales; los demás nos quedamos en la cuneta.

Sorprende en este maremágnum de geniecillos que la sociedad actual nos aporta en el campo de las artes encontrar un autor que hace continuos llamamientos a su mediocridad cuando lo cierto es que la narrativa de Ripoll es una delicia de leer. Su sencillez, coherencia, profundidad; su vocabulario reducido y estilo nada farragoso ni rebuscado nos habla de una actitud ante la vida alejada de la pose que en esta entrevista pudiera adivinarse. Juan Luis González Ripoll le da vueltas y revueltas a una frase —ahí está el testimonio de sus originales mil veces remendados— hasta escribirlas de la forma mássencilla eliminando adjetivos y procurando decir con las menos palabras posibles. El resultado es ese, sobre todo en esos «Hornilleros» que no pueden leerse de un tirón porque a uno le gusta recrearse en la sencillez, paladear una narrativa suave y fluida, relajante y sobre todo muy sugestiva. Como la literatura misma

E

Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 7 de abril de 1977

martes, 18 de septiembre de 2012

La Raulito

Siguiendo con la Semana de cine, encuentro esta entrevista con el mito de la época, La Raulito, con extrañas resonancias entre censuras, miedos y medias palabras

LA RAULITO ESTUVO  EN CORDOBA

«En cuanto me dejen volveré a la Argentina»
«Esta segunda Raulito cuenta cosas que no nos permitieron en la primera»
«Canto y compongo canciones porque eso es lo que realmente me gusta»


Marilina Ross, la actriz argentina que se ha popularizado por su interpretación de «La Raulito», ha estado en Córdoba realizando diversas actividades
cinéfilas, entre ellas la asistencia al estreno de su película «la Raulito, en libertad». También a recoger su premio en la final de la semana de cine.
Para EL CORREO Marilina Ross hizo estas declaraciones a pesar de su brevedad por ser el único testimonio que, por diversos motivos, hemos podido conseguir.


--Pregunta inicial obligada, ¿viene esta segunda parte de «La Raulito» a aprovecharse del éxito comercial de la primera?
--Es difícil contestar a esta pregunta. Corríamos todos los riesgos de esa idea, y de la buena acogida que tuvo «La Raulito». Creímos que le debíamos ese
tributo, en primer lugar a la Raulito y en segundo lugar: a todo el público que se conmovió con ella, Otro motivo por el que se ha hecho es porque quedaron muchas cosas en el tintero, cosas que no se podían decir desde allí, desde la Argentina, y que en esta segunda están expresadas como complemento de la primera.

—¿Cuál es la situación de Marilina Ross respecto a su país?
—No creo en las cosas definitivas. De momento estoy aquí, muy bien; me siento muy bien tratada y muy bien recibida. Estoy sumamente agradecida por esto. Pero
también estoy por mi país y, en cuanto me dejen, volveré.

—¿Qué trabajo estás haciendo ahora?
--Estoy rodando una película con Alfonso Hungría de director, que se llama «Soldados».


—Creo que también has tocado el mundo de la canción
-Sí, así es.


-¿Cómo es Marilina en esta faceta de cantante?
-Bueno, hay un disco que está a la venta editado por RCA desde hace más de un año. Es el único disco que tengo hecho y estoy componiendo para hacer uno
nuevo cuando tenga toda la producción lista.

-¿Te encuentras a gusto en esta faceta o aprovechas el éxito de La Raulito?
-Creo que es al revés, que aprovecho mi situación de actriz para hacer lo que realmente quiero que es componer y cantar.
E.


Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 3 de noviembre de 1977

sábado, 25 de agosto de 2012

I Semana Internacional de Cine

Por si alguien no lo recuerda en Córdoba hubo dos intentos serios de hacer una semana de cine. En esta edición Herminio Trigo nos cuenta las dificultades organizativas: Atención junto a problemas de censura están los problemas de paro, presupuestos sin aprobar, inflación... Como se ve nada nuevo bajo el sol

LOS ORGANISMOS LOCALES SE INHIBEN
Inigualable ocasión de promocionar Córdoba
Cuarenta películas de vanguardia en una semana Las exhibidoras exigen un millón por adelantado

 
La I Semana Internacional de Cine de Córdoba está en el aire. Lo que puede ser el mayor intento de promoción cultural de la ciudad, y la mayor proyección en los medios de comunicación de los últimos tiempos, depende de un problema económico en el que los organismos públicos ciudadanos están, descaradamente, escurriendo el bulto. Herminio Trigo, secretario de la Semana, nos responde al filo de la última reunión preparatoria.


— ¿Cuál es la finalidad de esta Semana?
—Fundamentalmente ofrecer a Córdoba, dentro del abanico de posibilidades de festivales que hay en España, una primicia de lo que hoy día se está haciendo en cine en el mundo entero. Para ello contamos con películas de vanguardia que no se han exhibido en España; que aún no están comercializadas, además de otro tipo de películas de índole retrospectiva.

— ¿Tiene alguna relación esta Semana con la celebrada el año anterior?
—Sí y no. El permiso pedido para una semana internacional de cine; no renunciamos al histórico, pues sigue dentro del festival Lo que ocurre es que la entidad patrocinadora del año pasado, Sindicato del Espectáculo, ha desaparecido por lo que ha hecho falta dar una imagen nueva.

—Hablemos ahora de patrocinio, que es donde parece están las dificultades.
—Ciertamente, así es. Este año el Monte de Piedad lo ha promovido como entidad jurídica y ha hecho una importante aportación para la puesta en marcha del festival, que si bien no cubre nada más que el diez por ciento del presupuesto total, nos ha permitido llegar hasta aquí. Queda por ver la cuestión de las salas de proyección y el capítulo de invitados.

SALAS: PRIMERO, COBRAR

—Las salas de proyección parece que no han facilitado la cosa.
—Sí, la experiencia del año pasado, que fue un fracaso económico debido quizás a un defecto de organización que impidió calase en el pueblo la semana de cine histórico, ha despertado un recelo en los exhibidores y ven con miedo el festival. Así que se curan en salud y piden por adelantado unas cuotas muy elevadas que el festival no puede satisfacer a priori.

— ¿Y los organismos oficiales?
—Los organismos oficiales han escurrido el hombro. El momento político actual no es el más adecuado, los presupuestos están sin aprobar» y los problemas acuciantes de desempleo, inflación, parece que impiden hablar de cultura. Los organismos oficiales por tanto no han podido hacer nada. Quiero pensar que es así.

— ¿Qué línea va a tener esta semana?
—Va a tener una línea de cine moderno, de vanguardia, no por ello complicado. Van a ser películas que van a impactar, por ejemplo las iberoamericanas están hechas por directores jóvenes con la cámara al hombro. En fin, hay cuarenta títulos y su relación aquí es casi exhaustiva.

— ¿Qué película va a costar más trabajo traer?
—«Salou», de Passolini.

— ¿La más interesante desde el punto de vista revolucionario?
—Muchas, yo diría que «La batalla de Chile» y «La Espiral».

— ¿Alguna con problema de censura todavía?
—Precisamente «Salou», de Passolini, está pendiente de censura. Esperemos que como la censura va a desaparecer en breve, pase sin dificultad.

—He oído que viene una de polisario.
—Sí, se va a traer una película rodada por el Frente Polisario y que esperamos sea interesante porque analiza la dominación del Gobierno español en Sahara.

ACTIVIDADES PARALELAS

—Los días del festival son 22-29 de octubre. ¿Horas y lugares?
—En principio esperamos sean 6,8 y 10,30, en sesiones de películas distintas. Los lugares serán Isabel la Católica y Gran Teatro. Pero también estamos buscando locales donde poder ofrecer películas a precios módicos.

— ¿Hay previstas actividades paralelas a las proyecciones?
—Sí, están previstas unas conversaciones de cine, con conferenciantes confirmados, como Florentino Soria, director de la Filmoteca Nacional; Noberto Colber, director de «Reseña»; Luis Gómez Mesa, crítico de cine que presenta en Córdoba un libro suyo, aparte de Caparros, que también va a dar una conferencia.

—Dentro del capítulo de visitas, ¿cuáles son las más significativas que esperáis?
—Bueno, siempre en esto hay promesas que después no se pueden cumplir por rodajes imprevistos. Tiene anunciada su visita por ejemplo Carlos Saura, Patiño, Juan Antonio Bardem, Patricio Guzmán, Antonio Cieza, esto en cuanto a directores. En cuanto a críticos, pues Alfonso Sánchez, viene también un equipo de RTVE, críticos de la prensa de Madrid... en fin. Y actores pues Geraldine Chaplin ..
.
Hasta aquí lo que puede ser una hermosa realidad tanto para los cinéfilos como para la cultura cordobesa. Lo que puede constituir también una desusada promoción de nuestro maltrecho turismo local. Los organismos públicos, escudados en sus propias redes políticas se inhiben. ¿Seremos los cordobeses capaces de sacar adelante nuestra propia semana de cine y sus consecuencias? Sólo la afluencia masiva á las cuarenta películas programadas pueden lograrlo. El reto está echado.
E. O.

Publicado en la edición cordobesa de El Correo de Andalucía el 14 de octubre de 1977

sábado, 18 de agosto de 2012

11,000 visitantes ya

A modo de balance


   Según Histats, desde julio de 2009, fecha en que comenzó este blog de prensa histórica, al día de la fecha,  cerca de 11.000 visitantes han visto casi 21.000 páginas a través de las 154 entradas publicadas.
Además diversas tesis doctorales, libros y trabajos de investigación la han utilizado como fuente.

   Esas visitas son un acicate inestimable para continuar la labor recopilatoria iniciada como consecuencia, básicamente, de la desidia de las hemerotecas locales, que en su día no quisieron recoger el trabajo periodístico de la década de los 70-80, de varios medios que, a pesar de las dificultades, atendieron parte de la información de esta ciudad -Informaciones, El Correo de Andalucía, Diario 16 etc.- birlando así a la memoria histórica una parte importante de lo publicado aquí en esos cruciales años.
   La realidad de esa época, al igual que ocurre con los recuerdos de la infancia, se ven frecuentemente alterada con descripciones exageradas, parciales o incluso revanchistas. El poder acudir a cuantas más fuentes mejor, son una garantía de una reconstrucción más auténtica de aquel tiempo apasionante e irrepetible.

   En este sentido me gusta precisar que a pesar de ser un medio progre y donde se publicaban artículos, entrevistas y noticias de personas y hechos alejados de la versión oficialista, y a pesar de tener distribución propia por medio de una furgoneta que venía diariamente desde Sevilla y hacía el reparto quiosco a quiosco, El Correo de Andalucía nunca superó los 400 ejemplares diarios de venta. El dato desmonta muchas de las afirmaciones que con frecuencia se escuchan sobre el estado social y político de la ciudad y la provincia.

   Solo la tozudez empresarial de Antonio Uceda y el tesón de Pepe Serrano, Federico Cerrato y yo mismo que formábamos el cuerpo de la delegación, más la ayuda sistemática de muchos colaboradores como María José Córdoba, Leonardo Rodríguez, Sebastián Cuevas, Pepe Toscano, Nuñez de Lemus, Ladis Hijo, la gente de Radio Popular donde teníamos la "sede" de la delegación, el asesoramiento jurídico continuo y sin horarios que nos prestaban los abogados Martínez Bjorkman y Rafael Sarazá, limando a cualquier hora palabras que podían ser peligrosas,;l apoyo logístico Pepe Jiménez y su tertulia de Siroco, verdadera agencia de información y punto de encuentro entre personajes de derechas y de la incipiente izquierda, (Luis Felipe Medina, Carmelo Casaño, Aguilera Amate, Orti, Juan Bernier, Carlos Clementson, Miguel del Moral, José Valverde, Aumente, Nieto Cumplido, Martínez Borkman etc. etc), y muchos más que me dejo en el tintero, permitieron la aventura que duró esos 20 años esenciales del tardo franquismo a la transición y primeros gobierno democráticos.

   Aún se escribía a máquina y en folios y las fotos eran  analógicas y en papel, por lo que todos los trabajos había que mandarlos en sobre bien en la furgoneta de reparto a la vuelta, por ferrobús previo "acuerdo" con los conductores, por correo especial llevado diariamente a Renfe, y los más urgente e inmediato -por ejemplo la cartelera y el número de ONCE -entonces había sorteo local- a través del teléfono. No había Internet, ni siquiera fax. Ya al final, en un local de Colón, nos instalaron un télex, cuyo funcionamiento era casi más complejo que el envío por sobre.

   En esa época pasamos de la visita periódica de la Brigada Político Social en la que venían a "intercambiar información", a la visita, un tanto a la desesperada que, tras las revolución de los claveles de Portugal, y viendo lo que allí había pasado con la policía política, venían a indagar qué sería de ellos cuando el "hecho sucesorio" se produjera. Incluso gozamos de la dificil red de informadores tendida con arte y paciencia, a tener un enlace en la comisaría, en la brigada criminal, que más de una información nos pasó, sobre todo cuando iban a buscarnos, y más de una vez acabamos en la taberna de San Miguel, tomando cervezas y avellanas hasta que el peligro pasaba.

   Allí aprendimos a pasar de las indicaciones de prensa oficiales, algunas tan ridículas como aquella que nos obligaba a añadir a cualquier noticia tipo "declarada epidemia de peste porcina en Pozoblanco", la nota "las autoridades ya han tomados las medidas oportunas", o la prohibición de dar información sobre suicidios, a hacer entrevistas -eso si en solitario porque la prensa y radio oficial no se atrevían- a los nuevos personajes emergentes como Tierno Galván, Peces Barba, Clavero Arévalo, o Antonio Fontán por poner nombres extremos, a las primeras ruedas de prensa donde se podía preguntar, a los primeros pisotones o exclusivas, -o scoop en  terminología anglosajona-.

   Pasamos el calvario del intrusismo por negarnos sistemáticamente el carné de prensa, e incluso el ninguneo de algunas instituciones, lo que nos obligó a crear la Unión de Periodistas donde se encuadraron todos los intrusos de prensa y radio cada vez más numerosos. Las misma notas oficiales del Ayuntamiento, Diputación etc. hubo que lograrlas a fuerza de presionar sobre sus cerrados gabinetes de prensa.  Incluso vivimos tangecialmente el racionamiento del papel de periódico, cuya importación solo tenía vía libre para los periódicos oficiales tipo Pueblo.

   En tantos años hay tantas anécdotas y tantos detalles y sucesos no publicados que darían casi para otro blog, sin embargo prefiero la parquedad de los trabajos seleccionados a los que  seguimos escaneando  con mimo antes de que el tiempo destruya el frágil soporte del papel prensa de la época -que por cierto no era de la mejor calidad- y seguimos pasando los textos por el OCR tratando de ser fiel a lo publicado, añadiendo las menos notas posibles y dejando al curioso lector el peso de interpretar lo que lee.

Solo me cabe agradecer a los seguidores del blog su atención y el deseo de que disfruten leyéndolo al menos tanto como yo disfruto escarbando en mi propia nostalgia. Reciban todos un cordial saludo.
Eladio Osuna